La fama del polo en la Argentina tiene su origen en la tradición de las costumbres de la oligarquía y en la excelencia de los caballos de La Pampa. La destreza de sus jinetes a través de la historia ha situado al país en un lugar indiscutido: Argentina ostenta el título de Campeón Mundial de Polo desde 1949 en forma ininterrumpida.
A pesar de ser un deporte de elite, es un deporte que nunca ha perdido su lugar de privilegio y de convocatoria. El Campeonato Abierto de Polo tiene una tradición de 100 años y es un destino anhelado por los jugadores más importantes del mundo entero. Se realiza entre los meses de agosto a diciembre en el Campo Argentino de Polo.